Se trabajaba de la siguiente manera:
- Primero se sembraba en primavera para que creciera alto y rápido.
- Después se arrancaba para mantener la longitud de la fibra.
- Los tallos, se dejaban en pozas, ríos, balsas, o en el caso de la Zubia, en Albercas, durante días para separar la parte leñosa de la fibra. Lo que daba un olor fuerte y característico.
- Se dejaba secar al sol y se peinaba la fibra para dejarla flexible.
- El hilado normalmente lo hacían las mujeres con ruecas para convertir la fibra en hilo.
- Ese hilo se vendía a cordelerías o fábrica, o directamente se tejía.