- Imaginad la Zubia hace más de 100 años. No había fábricas grandes ni zapatillas deportivas, por lo que muchas familias vivían de hacer alpargatas en sus propias casas. Será en los años 40, en la posguerra, cuando más necesidades había, cuando cobró más importancia este oficio, continuando en alza las siguientes décadas de los 50 y 60.
- Aquí en el pueblo hubo muchos alpargateros que transmitieron sus habilidades artesanales de padres a hijos.
- Se ha intentado desde las instituciones, poner en valor este patrimonio inmaterial. Son muchas las personas que se han prestado a hacer charlas, cursos, talleres… destacando al vecino Manuel Benítez.
- Esto no sólo era un trabajo, era una tradición local cuya oficio ha pasado de generación en generación. Aunque es evidente que cada vez son menos los que siguen conociendo estas técnicas. Ahí deben de estar las instituciones para intentar que no se pierdan…
- Como curiosidad, reseñar que existe una canción hecha en la Zubia con el cáñamo como protagonista.