La nieve era muy útil porque servía para muchas cosas de vital imporancia, sobre todo antes de la aparición de la electricidad y las neveras modernas.
- Conservar alimentos y bebidas.
- Enfriar agua y demás bebidas en verano.
- Fabricar helados y sorbetes.
- Uso medicinal: bajar la fiebre, aliviar dolores o la conservación de medicamentos.
- Mantener frescos productos vendidos en mercados.
En Granada y su entorno, como nuestro pueblo, disponer de hielo durante el verano era considerado un lujo muy valorado y posible en muy pocos lugares en el mundo en estas latitudes. Por nuestro clima y relieve tenemos muy cerca montañas de gran altura que nos sirven de «nevera natural» tan al sur de la península.